Es esencial que tus dientes y encías estén en buen estado de salud antes y durante el tratamiento de ortodoncia.
Usa un cepillo dental en buen estado y seco. Durante los primeros tres minutos no uses pasta dentífrica, cepilla dientes y encías (no olvides estas últimas). Es posible que las encías sangren un poco los primeros días, pero si persistes y mejoras la higiene, dejarán de hacerlo. Un minuto final con pasta dentífrica con flúor (poca cantidad).
Después de cepillarte los dientes y antes de acostarte, debes enjuagarte la boca durante un minuto con un colutorio de flúor de uso diario (pídelo en tu farmacia).
Debes acudir a tu dentista para una revisión detallada de tus dientes y prevenir las caries. Una vez terminado el tratamiento podrás volver a hacerlo cada 12 meses.
- Utiliza el sentido común al elegir la comida.
- Evita
alimentos duros (kikos, avellanas, almendras) o pegajosos (chicles, sugus) que pueden romper o deformar los aparatos
retrasando el tratamiento.
- Procura no cortar alimentos con los dientes (bocadillos, manzanas, zanahorias). Es
mejor llevarlos a la boca en pequeñas porciones.
- Las frutas y aceitunas son saludables y mejoran el aliento,
pero ten cuidado si tienen hueso.
- Las cosas muy “dulces” como ya sabes, puede comerlas pero siempre que luego
te cepilles los dientes.
- Mantén los objetos duros (bolígrafos, lápices…) fuera de tu boca y no toques los
aparatos con los dedos.